El avance relámpago de los hutíes pone en jaque otra ruta clave del comercio global: por qué importa lo que está pasando en Yemen

El avance relámpago de los hutíes pone en jaque otra ruta clave del comercio global: por qué importa lo que está pasando en Yemen

El avance relámpago de los hutíes pone en jaque otra ruta clave del comercio global: por qué importa lo que está pasando en Yemen

Los hutíes han arrebatado el control de la costa yemení del mar Rojo al Gobierno de Yemen respaldado por Arabia Saudí. Este movimiento en el tablero de Oriente Medio ha otorgado a Irán y a sus aliados el control sobre otra ruta marítima clave

Arabia Saudí cierra su único oleoducto alternativo a Ormuz tras sufrir varios ataques

La violencia ha estallado de nuevo en Yemen. El rápido avance de los hutíes en los últimos días amenaza otra vía navegable fundamental para el transporte marítimo mundial.

Más de 1.000 personas han muerto o han resultado heridas, y decenas de miles se han visto desplazadas por los combates más intensos de los últimos años entre los hutíes, alineados con Irán, y las fuerzas gubernamentales yemeníes, respaldadas por Arabia Saudí.

Aunque el detonante inmediato de los combates ha sido la guerra entre EEUU e Irán, este enfrentamiento tiene su origen en años de conflicto en el propio Yemen.

¿Quién es quién en la guerra civil de Yemen?

Las dos principales facciones que luchan en la guerra civil de Yemen son las fuerzas gubernamentales yemeníes, junto con sus aliados, y el movimiento hutí. El Gobierno de Yemen controla el noreste del país y su puerto del sur. Si bien es la autoridad reconocida internacionalmente, cuenta con el respaldo principal de Arabia Saudí y de una coalición de países árabes que intervinieron en su favor durante la guerra.

La coalición liderada por Arabia Saudí, además de apoyar a las fuerzas gubernamentales yemeníes, interviene militarmente de forma directa en el país, principalmente mediante ataques aéreos.

El control del país por parte del Gobierno es disputado por los hutíes, que controlan la parte occidental del país, incluida su capital, Saná. Este grupo chií está alineado con Irán y forma parte del “eje de la resistencia”, una coalición de grupos armados afines a Teherán en Oriente Medio, como Hizbulá. Si bien el grupo comparte la ideología iraní, país que además le suministra cargamentos de armas, los hutíes se consideran un grupo independiente con sus propias políticas.

En el país también operan diversos grupos armados de menor tamaño.

¿Qué ha ocurrido en los últimos días?

La semana pasada, los hutíes lanzaron una ofensiva a gran escala para hacerse con el control de partes de la costa occidental de Yemen y conseguir una posición más estratégica sobre el estrecho de Bab al-Mandab, que separa el cuerno de África de la península arábiga. Posteriormente, estallaron combates en múltiples frentes de Yemen, mientras las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudí intentaban consolidar su posición, con enfrentamientos que comenzaron en al-Jawf, al-Baydaa, Taiz y Hodeidah.

Las fuerzas gubernamentales yemeníes emitieron posteriormente un comunicado en el que anunciaron el lanzamiento de su propia campaña para intentar recuperar Saná de manos de los hutíes.

El martes, los hutíes lanzaron ataques con misiles contra Arabia Saudí, que dejaron 73 heridos y provocaron enormes incendios en instalaciones petroleras saudíes. Solo un día después, el miércoles, Arabia Saudí lanzó más de 50 ataques aéreos contra Yemen en un lapso de 12 horas. Se trató de los combates más intensos en el país desde el plan de paz negociado por la ONU en 2022.

El jueves y el viernes, un rápido avance de los hutíes hacia el sur a lo largo de la costa occidental de Yemen culminó con la toma de la ciudad portuaria de Mocha y, posteriormente, de la estratégica isla de Perim, en Bab al-Mandab. A la espera de una contraofensiva de las fuerzas gubernamentales, el grupo se encuentra ahora en condiciones de controlar el tráfico marítimo a través del estrecho.

¿Qué importancia tiene el estrecho?

Bab al-Mandab es una vía marítima crucial para el transporte marítimo: aproximadamente el 10% del comercio marítimo mundial circula por aquí. Su importancia ha aumentado desde que Estados Unidos inició su guerra contra Irán y este último cerró el estrecho de Ormuz.

El mar Rojo, a través de Bab al-Mandab, se ha convertido en una vía vital para la exportación de petróleo de Arabia Saudí. Si los hutíes lograran el control total del estrecho, el grupo podría prácticamente bloquear el tráfico marítimo por esta vía o imponer peajes. Esto otorgaría a Irán y a sus aliados el control sobre dos rutas marítimas clave de la región.

¿Cómo comenzó la guerra en Yemen?

La guerra civil comenzó en 2014, cuando estallaron los enfrentamientos entre los hutíes y el ejército yemení después de que simpatizantes hutíes fueran disparados durante unas protestas masivas contra los recortes a las subvenciones al combustible en Saná. Los hutíes tomaron rápidamente la capital y, en 2015, ya habían derrocado al Gobierno.

Una coalición formada principalmente por países árabes, liderada por Arabia Saudí, intervino en ese momento en apoyo del gobierno derrocado, con una campaña principalmente aérea que fue ampliamente criticada por su impacto letal sobre la población civil de Yemen.

El Gobierno yemení declaró la ciudad portuaria de Adén, al sur de país, como su capital provisional, mientras que los hutíes continuaron manteniendo su control sobre Saná y gran parte del resto del noroeste de Yemen.

El bando afín al Gobierno estaba formado por varios grupos que se fracturaron a lo largo de la guerra, principalmente en función de sus dos principales patrocinadores: Arabia Saudí, que apoyaba al propio Gobierno yemení, y los Emiratos Árabes Unidos, que estaban del lado del Consejo de Transición del Sur (STC) y a las Fuerzas Conjuntas.

El país también se fragmentó: Al Qaeda se hizo con el control de territorio en el este de Yemen y grupos separatistas, como el STC, presionaron para que se dividiera el país. La coalición liderada por Arabia Saudí también recurrió a mercenarios extranjeros al conflicto.

Los frentes de batalla se endurecieron y la guerra entró en un punto muerto. La intervención de la coalición liderada por Arabia Saudí se estaba volviendo cada vez más impopular a nivel internacional y no había logrado derrotar a los hutíes. Cansadas de la lucha, las partes en conflicto acordaron una tregua temporal mediada por la ONU en 2022. La tregua se prorrogó dos veces y la calma se mantuvo en gran parte del país hasta este mes de septiembre.

Este viernes, Arabia Saudí anunció el cierre de su único oleoducto alternativo a Ormuz tras sufrir varios ataques durante la jornada. En concreto, el Ministerio de Energía saudí informó del cierre “preventivo” del oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina y que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo por día. 

¿Por qué fracasó el plan de paz negociado por la ONU?

El plan de paz se ha visto sometido a una gran presión desde que comenzó la guerra en Gaza el 7 de octubre de 2023. Israel inició el conflicto en respuesta a un ataque liderado por Hamás en Israel que causó la muerte de unas 1.200 personas. La guerra de Israel en Gaza, que ha provocado la muerte de más de 70.000 palestinos y ha suscitado una condena generalizada de lo que un comité de la ONU calificó de genocidio, involucró al Eje de la Resistencia a la contienda.

Los hutíes, en lo que calificaron como un gesto de solidaridad con el pueblo de Gaza, comenzaron a atacar barcos en el mar Rojo que, según ellos, se dirigían a Israel. La costa occidental de Yemen ocupa una posición estratégica para el transporte marítimo mundial, ya que domina el estrecho de Bab al-Mandab, que une el mar Rojo y el océano Índico.

La campaña hutí provocó una intervención militar estadounidense y puso a prueba la tregua en Yemen. Esta intervención granjeó además a los hutíes apoyo a nivel regional y dentro del territorio que controlan.

Con su posición reforzada, el grupo dejó de participar seriamente en las negociaciones, lo que frustró a Arabia Saudí.

En julio, un avión iraní aterrizó en el aeropuerto de Saná, a pesar de las protestas del Gobierno yemení, lo que llevó a Arabia Saudí a bombardear esta infraestructura. Tras este ataque, los hutíes declararon un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí en el mar Rojo, una ruta clave para el petróleo saudí desde que Irán cerró el estrecho de Ormuz en marzo.

¿Cuál ha sido el impacto humanitario de la guerra?

La guerra en Yemen, y en particular la campaña aérea de la coalición liderada por Arabia Saudí, ha devastado a la población del país. Al menos 150.000 personas han muerto desde 2014 solo a causa de los combates, mientras que otros cientos de miles más han fallecido por causas relacionadas, como el hambre y las enfermedades. Según la ONU, unos 4,5 millones de personas se han visto desplazadas por los combates y más de 18,2 millones necesitan urgentemente ayuda humanitaria.

La reanudación de los combates no ha hecho más que agravar la delicada situación humanitaria. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que los últimos enfrentamientos han causado más de 1.000 muertos y heridos y han desplazado a decenas de miles de personas.